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miércoles, 23 de abril de 2014

PICNIC DAY

El sábado pasado, Davis triplicó su población con visitantes venidos de todas partes para celebrar el centenario del famoso Picnic Day. Los fastos comenzaron con un desfile encabezado por el alcalde, que acudió ataviado de esta guisa:


Siendo el velocípedo el símbolo más característico de la ciudad, le siguieron muchos más chiflados:


Aunque también pudimos ver otro tipo de vehículos:


Además de bicicletas maqueadas, girl scouts, estudiantes disfrazados de alimentos, el embajador de Jauja, asociaciones antipoliciales, la policía local, coches anfibios, carrozas del Pony Express, vehículos retro, el club de swing, representantes de todas las nacionalidades e incluso... 
¡El equipo de esgrima al completo!
Concluido el desfile, dimos un paseo por las distintas facultades, que abrieron sus puertas para realizar exhibiciones de todo tipo.

Helado casero elaborado con nitrógeno líquido.


El momento cumbre de la jornada (y me atrevería a decir que de toda una vida) fue el Doxie Derby, la carrera anual de perros salchicha en un estadio rebosante de público entregado.


Uno a uno, los contrincantes más flojos fueron siendo eliminados, hasta que Pickles, el gran vencedor de la jornada, compitió contra el decano de la Facultad de Veterinaria ataviado de chucho.


We have a wiener!
Para concluir, nos tiramos la tarde entera viendo la batalla de bandas. Algo parecido a las charangas españolas, solo que con un extra de personal, creatividad y entusiasmo.



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viernes, 1 de noviembre de 2013

HALLOWEEK III: HALLOWEEN







Ya tarde, cuando todo el mundo se había retirado, una enorme vomitona decoraba la acera. A algún niño debió de sentarle mal la recaudación.

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miércoles, 2 de octubre de 2013

America's Weirdest City

Cuando en 1995 se propuso el plan de reforma ciudadana de Davis, la por entonces concejala, Julie Partansky, se mostró reacia a cualquier alteración, entre ellas el asfaltado de las calles, sugiriendo que sería preferible preservar todo recurso original por su posible valor histórico. La prensa no tardó en hacerse eco de sus declaraciones, y así comenzó la leyenda de los "baches en peligro de extinción".

Pronto, la prestigiosa y muy fiable publicación Weekly World News concedió a Davis el título de La Ciudad más Extraña de América. Por lo de los socavones, sí, y por otros muchos motivos. Entre ellos la política de plantar árboles frutales por toda la ciudad para que los mendigos se sirvieran libremente, la creación de pequeños túneles para que las ranas cruzasen la carretera sin riesgo de morir aplastadas por el tráfico, la profusión de bicicletas, que superaban en número a los automóviles, o la prohibición de fumar incluso a la intemperie.

Han transcurridos casi 20 años y, en lugar de normalizarse, Davis sigue cultivando su singularidad. En este blog os iremos relatando nuestros descubrimientos a medida que topemos con ellos.

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